Cada recorrido conserva sus reglas, sus participantes y su resultado propio: la incorporación administrativa de una persona no se cierra como se cierra un alta de proveedor, y una solicitud de servicio interno no se decide como se decide una inversión. Lo que comparten es el contexto: sedes, sociedades, servicios, roles, proveedores, contratos, activos y documentación con su vigencia, declarados una sola vez sobre el Operational Graph.
Ese contexto evita rehacer el trabajo en cada área: la sociedad correcta y la autoridad aplicable salen de la estructura declarada; la sede conecta la solicitud con el servicio, el espacio y el responsable que corresponden; la evidencia vigente de un proveedor se reutiliza cuando corresponde, y cada sociedad conserva su propia revisión y su propia decisión. BPMflow sostiene la ejecución —casos, asignación, plazos, autorizaciones y evidencia— y cada caso se arma con las sedes, las sociedades y las autoridades ya declaradas, no con un diagrama aparte. Max responde sobre un caso dentro del contexto autorizado: explica qué falta, muestra la evidencia registrada e indica el responsable siguiente.
El alcance es la operación administrativa de la red: el sistema clínico, la ficha del paciente, la agenda asistencial y la facturación de prestaciones permanecen en las aplicaciones y las áreas responsables de esa función.